martes, 11 de septiembre de 2007

EL VERDADERO TROVADOR ERRANTE


Silvio Rodríguez, Palacio de Congresos de Granada, día 5 de Noviembre a las 21:00.

Desde luego que será para no perdérselo. Sus fans de toda la vida probablemente ya tengan las entradas (yo estoy en la fila 10) y a los que no les guste tanto, igual se apuntan por la sutil circunstancia consistente en que ver a Silvio Rodríguez en Granada, es algo bastante inusual, por no decir, como decía el otro, raro, raro, raro... Los que tuvieron ocasión de verlo la última vez que nos visitó pasan ya, por lo general, los cuarenta tacos.

Máximo exponente de lo que fue la Nueva Trova Cubana y que, estando en la madurez de su etapa artística, se encuentra, a mi humilde entender, en el mejor momento como poeta, como músico y como cantor. Es uno de los pocos mitos vivos en lo que a este tipo de música se refiere.

Y como colofón a este breve anuncio utilizaré esa palabra que tanto me gusta y que me ha servido para cerrar, casualmente, o no, algunos artículos anteriores... sí, no puedo evitar usarla porque es verdad... este concierto será IRREPETIBLE.


EL TROVADOR ERRANTE

jueves, 6 de septiembre de 2007

VINCERÓ!!!


Allá por el 94, yo tendría unos 15 años, me levanté una mañana temprano, en la que me lavé como los gatos y me vestí como si huyera de un incendio, para comprar la edición, recién llegada a los comercios, del concierto de los Tres Tenores en los Ángeles. Siempre dije que las maneras de Plácido Domingo, su elegancia y su interpretación eran las que más me gustaban pero, también reconocía que (yo era un chiquillo así que me importa un huevo la opinión de los entendidos) la voz de Pavarotti era, sin duda alguna, la que más me transmitía. A esa edad, me maravillaba de lo que veía. O mejor dicho de lo que escuchaba. Mejor aún, de lo que sentía escuchando. Yo no tenía, ni tengo, formación musical para valorar según qué matices. Pero sobre todo mi admiración venía dada y ofrendada a ese inconcebible cantar sin esfuerzo. Y no me refiero a cantar sin esfuerzo tonadas como el "Patio de mi Casa" o "La cabra, la cabra, la puta de la cabra "sino, por poner un ejemplo famoso, el conocido Nessun Dorma de Turandot. Domingo y Carreras lo hubieran podido cantar, y, de hecho, se lo he escuchado a los dos. No hay tacha para ninguno. Pero cuando lo hacía Pavarotti, yo no sé si en puridad lo haría mejor o peor, a mí me transmitía algo a lo que los demás no llegaban. Y si no es así ¿por qué siempre que lo interpretaban los tres, Carreras y Domingo le dejaban a Pavarotti, en una especie de acuerdo reverencial, que se luciera cantando el emotivo final? No hablo de teoría musical, hablo de sentimientos y emociones que salen a flor de piel en un muchacho de quince años.

Hoy ha muerto el llamado Tenor del Pueblo. Como he dicho antes, utilizaré un sinónimo para que no se repita, me importa un cojón, o dos, lo que digan los entendidos sobre su valía musical. El caso es que ese nombre le hace justicia. Pavarotti acercó la ópera a gente que no teníamos ni puta idea de ópera. A gente del pueblo. A los que no nos sentamos en palcos sino en el gallinero. Y eso no todos los puristas han sabido hacerlo. Gracias a él, gente lega en la materia llegamos a tararear de memoria fragmentos de obras magnas como Nessun Dorma de Turandot (Puccini), Libiamo de la Traviata, La donna e movile de Rigoletto (ambas últimas de Verdi), el Ave María de Schubert o, por qué no, el Granada de Lara.

Será inolvidable su figura en un escenario. Orondo, simpaticón, con un pañuelo en la mano para secarse el sudor y con pinta de rey hebreo. Quitándole hierro, seriedad y solemnidad al espectáculo cuando se lo podía permitir.

Hoy mis pensamientos, mis lágrimas, miles de recuerdos emotivos de miles de momentos y mis letras van para el Tenor del Pueblo… allá donde estés, canta… canta tan alto como jamás lo hiciste: Dilegua, o notte! Tramontate, stelle! Tramontate, stelle! All'alba vincerò! vincerò! vincerò! ...


El Trovador Errante

lunes, 3 de septiembre de 2007

"SI TUVIERA RESPUESTAS PARA TODO ESTARÍA ENSEÑANDO TEOLOGÍA EN PARÍS"

Si en el ámbito cinematográfico es “El Padrino” quien cierra la puerta al cine clásico para abrírsela al moderno, quedándose dicha película justo debajo del quicio, en literatura, la obra moderna que combina magistralmente un clásico con el tirón del bestseller, la novela histórica, la trama policíaca y una impecable narrativa, es, a mi humilde entender, “El Nombre de la Rosa”. Yo no seré un gran sabio de la narrativa moderna, los estilos y demás. Pero como lector no tengo por qué estar debajo de nadie. Rara vez he visto una aleación tan perfecta entre la Filosofía, la Historia, el Arte, una trama que desborda la imaginación y una narración sin tacha. A pesar de los incontables intentos posteriores por conseguir una mezcolanza similar, nadie, creo poder afirmarlo, ha podido lograrlo. Todas las imitaciones que han venido después se han quedado en agua de bestseller de verano. Muy agradables de leer en ciertas ocasiones, todo sea dicho, pero que, irremediablemente, caerán en la cuna del olvido.

Es un libro que merece la pena ser leído varias veces para ir captando nuevos matices. Nada en este libro es único. Siempre hay varios caminos dónde cada cual puede marcar sus acentos. ¿Qué pesa más?... ¿el Arte, la Historia o la Filosofía?... ¿cuál es la trama principal?... ¿los crímenes de la abadía o las luchas intestinas dentro de una Iglesia cuyos conciliábulos políticos alcanzan al mismísimo trono del Emperador?... ¿cuál es el hilo conductor?... ¿la vida de Adso de Melk o la imagen de una vida monástica en decadencia?... ¿dominicos o franciscanos?... ¿ciencia o fe?... por supuesto, no hay que elegir, yo me quedo con todo.

No hablaré de los personajes porque entonces el campo para la exposición y el debate se tornaría infinito. En cualquier caso, valga apuntar que el hecho de que muchos de los protagonistas de la obra sean históricos (Michelle da Cesenna, Ubertino da Casale, el propio Guillermo de Baskerville - inspirado en Guillermo de Occam - …) hace que el recorrido entre la realidad y la ficción se vuelva mucho más fascinante.

Podría recomendaros capítulos, pasajes, frases… es, sencillamente una obra perfecta, de principio a fin. Irrepetible.

El Trovador Errante

jueves, 23 de agosto de 2007

ENTRE LA PENA Y LA ACCIÓN

El mundo está como está. Individualmente, quizá no sea culpa de nadie. Colectivamente, es probable que sea culpa de todos. Entre las manipulaciones y omisiones mediáticas hay sucesos sangrantes e historias desgarradoras que nacen de la lluvia del silencio para despeñarse en el pozo del olvido. Y lo peor es que este silencio, al contrario de lo que se piensa normalmente, no está ocasionado por sutiles maniobras que intentan impedir la salida de dichas noticias a la luz pública, sino, simplemente, por la triste realidad de que no se consideran noticia. No importan. No cuentan.
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Occidente es nuestra cuna. Una cuna que viene arropada no sólo por su historia, su cultura y su bienestar, sino por una idea de filantropía que, amparada en lo políticamente correcto, empapa nuestras mentes, que no nuestros corazones. Es común y generalmente aceptado por la inmensa masa de clase media-alta entre la que nos movemos (gente formada, universitaria, comprometida y sensibilizada con el mundo) que las desgracias ajenas hagan eco y mella en nuestra retina. Sin embargo, es también lugar común que nos dejemos abandonar en el vasto y reconfortante desierto que se extiende entre la pena y la acción. Un desierto de parálisis donde las soluciones a los problemas humanos y mundanos, personales y colectivos, brillan por su ausencia. Un desierto que conmueve nuestras pupilas a la sombra del televisor.
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Sólo algunos salen de ese desierto para proponer soluciones. Para entregar sus bienes, su tiempo y su vida al servicio de otros. Eso ocurre cuando la compasión llega verdaderamente al corazón y no se ve frenada por el patético y cómodo impermeable de las lágrimas de cocodrilo.
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Es muy fácil compadecerse de un niño de ocho años que, ingresado en un hospital, está en peligro de muerte por una simple infección. Algo más poco común es interesarse e informarse acerca de si hay algún tratamiento posible para esa enfermedad. Ya resultaría extraño, a la vista de que ese tratamiento existe, enfrentarse cara a cara con las autoridades médicas para hacer ver que la gravedad del caso es fácilmente salvable. Lo que se torna ya muy poco frecuente o raro de cojones es que esa misma persona, al darse cuenta de que el sistema sanitario no está por la labor, pague de su propio bolsillo el tratamiento para ese niño mientras se vuelca en una campaña de sensibilización (amparada por familia, amigos, compañeros, comunidades...) a través de la cual no sólo consigue el dinero necesario para salvar esa vida, sino gestionar el sobrante del mismo para que se salven muchas más.
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El chaval enfermo se llama Fernando y tiene ocho años. Las autoridades y sistema sanitario que da largas y que arriesga la vida de un niño por un tratamiento de seiscientos y pico euros a lo largo de todo un año son las del Perú. La persona que se ha enfrentado al sistema y ha hecho suyos los problemas de otros es el personaje que pueden ver en la foto. Probablemente habrá muchas personas que, como ella, se involucren desinteresadamente con los desfavorecidos pero, en este caso concreto, le pese a quien le pese, es también, y entre otras cosas, el mensaje de Jesús de Nazaret el que se encuentra detrás de las motivaciones de la chica de la foto. Alguien que lucha por cambiar poco a poco estructuras de injusticia a nivel mundial mientras, al mismo tiempo, se acerca y entrega su vida al caso concreto de personas con nombre y rostro. A la causa de los invisibles. Los que no se reflejan en las cámara de video y, por lo tanto, no salen en las noticias. Los transparentes a las retinas de la comodidad y del bienestar.
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Mientras tanto una gran masa seguimos hablando de política, de lo mal que anda el mundo, de las izquierdas, de las derechas y de la puta que los parió. Y lo hacemos sentados. Sentados cómodamente en un sillón de cuero que, muy confortablemente, hemos instalado en ese acogedor desierto que se extiende entre la pena y la acción.
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El Trovador Errante

miércoles, 8 de agosto de 2007

PEQUEÑO AUTOHOMENAJE:


Pues eso, que este chiquitín cumple hoy 28 tacos. Una fotografía dulce o una melancólica alegoría acerca de cómo desmejora la vida. En cualquier caso, para bien y para mal, hay mucho ganado y vivido... y lo mejor, salvo dos o tres vivencias y personas, sigue siendo lo que está por venir.

Muchas felicidades.

El Trovador Errante

miércoles, 1 de agosto de 2007

ENTONCES...

( Antequera 2007)

Cuando tu risa no apague más cascadas
y tus ojos se pierdan en la noche,
cuando los grillos olviden tu ventana
y no haya más lugar para la fiesta
y el derroche,
cuando te vuelva la espalda el mar
y el silencio reviente tus oídos
y sea tu casa un triste lupanar,
cuando los malvenidos años
maltraten tu caducada piel
y el corazón se aburra de latir,
cuando la vida te escupa a los pies
y no haya una tonada
debajo de la almohada para ti,
entonces y sólo entonces,
tú, te acordarás de mí.
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El Trovador Errante

viernes, 13 de julio de 2007

AVISO: SIGO VIVO

Buen día para todos!
Os escribo un breve comunicado desde mi exilio interior para comentaros que esto seguirá funcionando en breve. El motivo de este parón son los inminentes exámenes de oposiciones que convoca, con su habitual desvergüenza, falta de palabra, impuntualidad y carencia absoluta de profesionalidad, el actual Ministerio de Injusticia y sus hordas de tribunales delegados. En ellos me estoy centrando ahora y no tengo tiempo para casi nada más.
A partir del día 25 de Julio esté humilde blog seguirá floreciendo, más o menos, al ritmo de siempre.
Un saludo a todos, quedando a vuestra disposición:

El Trovador Errante